Solos y juntos

Con el frió de tu piel,
sin el brillo de tus ojos.
Con las palabras sabor miel
sin los besos de labios rojos.

Vacía la vida, llevo
llena mi mochila de penas.
Vacía la repisa de cosas buenas.
Llena la cubeta del cebo.

Solos, yo y tu recuerdo.
Juntos en la cama,
solos, desnudos del alma.
Juntos, hasta mi reencuentro.

Kuile



Versión en Quenya:
er melme, er alka,
er asar, er lalava
ilyë tanar, ar mine
asari tamar
nar i man karnte i kuile.

Versión en español:
Un amor, un rayo de luz
un momento, una risa
una exaltación, un beso
todos esos, y uno
momentos esos
son los que hacen la vida.

Túre, atalta


Así se lee en Quenya:

Nu i helle, náila engwa
or i falmar, nwalmeva
poldorenta úvea
poldorenta néka
er asari kámenya
er nári úrenya
túre, atalta


Versión en español:

Bajo el cielo, está un hombre
sobre las olas, de tomento
su más grande fuerza,
su más grande flaqueza
solo un momento de valor
solo una llama de calor
triunfar, caer.

Caricias

Es el suave susurro de tu canto,

la flama que arde, desde lo más profundo

aquella risa, el alma cálida del mundo.

esa misteriosa alegría que derrama mi llanto.


Dar de uno mismo lo mejor de su ser,

así es como me enseñaste a vivir

a saber perdona para poder convivir,

sentir, lo que tu corazón desea hacer.


Dibujar paisajes con los colores de tu aliento,

saborear los sabores de mis suspiros,

sentir la textura de tus palabras,

escuchar, los movimientos del viento.


Sujetando tus manos, entre mis ojos

besar tus labios, con mi mirada.

acariciarte, con mis pensamientos.

y que tú me abraces con todo tú ser, mi amada.

Partitura

Acariciarte es como tocar un instrumento,
en cada roce de mis dedos con tu piel.
se inunda de bellas melodía el viento,
y de esos compases armoniosos brota tu miel.

Escribiré mi preludio progresivo,
aquí en este claro de luna, templado
y elevamos el ritmo, hasta un tanto agresivo.
hasta que tu cantar me deje temblando.

Sentir el vaivén de tu cintura,
que provoca las percusiones de mi corazón,
no sabes lo loco que me tiene tu cultura.
llévame pues, a tu sublime sin razón.

Haz de esta melodía, sublime sinfonía
regálame un beso robado, que aturde mi armonía
mientras toco, las notas finales, llegas de ironía
de esta, nuestra eterna y efímera, Sintonía.