Horas

Lastimeras, cansadas, solitarias, penosas
así van las horas, así pasan, así lloran
tan cansadas de avanzar, sus fuerzas aminoran
y las miramos con lastima, por andrajosas

¿Cuán cruel es el despiadado destino?
las tiene penando desde el inicio
malditas, ignoremos su suplicio,
yo las llevo con mi cuerpo cansino

Paso mis alientos, junto a las horas
y, espero el final, que nunca llega.
Con esta marcha que nunca sosiega
atado por mis malditas captoras

Cortad pues el lazo funebre de mi suerte
y, azotad con cada latido, cual compaz
y, con la fuerza despiadada del capataz
azota así, hora tras hora hasta la muerte

Que sentado estoy, espero, inquieto
paciente, suplicante, salpicante,
desolado, y desesperanzado
y las horas mantienen, todo quieto.