La leyenda del cristal de Ormuz (parte 8)

Llegaron al lumbral de la cueva y de nuevo Finrod se sintió extraño por no poder percibir ningún tipo de magia, pero estaba seguro que el Cristal se encontraba ahí por que el péndulo que los guiaba se erguía sin siquiera pedirle la indicación. Nessa, sin embargo no podía quitar la mirada del grabado de Dragón, le llamaba poderosamente la atención incluso sentía como si tratase de decirle algo.

-(Finrod, mirando una luz plateada del fondo de la cueva) Nessa, mira creo que lo encontramos.

-(Nessa, voltea distraida) ¡Oh!, si mira también mi collar esta brillando.

La luz comenzó a acercarse era como una pequeña esfera, del tamaño de una canica, flotaba en el aire, iba en dirección hacia ellos, y se coloco junto al collar de Nessa, este se elevo de su pecho y ambos brillaron muy intensamente, tanto que la luz fue visible incluso fuera de la cueva, cuando la luz se apago, el collar bajo a su sitio y la canica había desaparecido; cuando lo miraron con mas atención el cristal se había vuelto mas grande mas alargado, incluso unas fisuras se repararon.

-(Finrod) Bien, lo conseguimos, pero, ¿por qué aun estamos aquí?
-(Nessa, con cara de desesperación) es obvio algo nos falta hacer, creo que ... deberíamos... revisar...

sin decir nada mas se acerco hasta tocar el grabado de Dragón que había en el lumbral de la cueva, justo al rozarlo la cabeza se le hecho para tras se elevo del suelo y los ojos se le pusieron en blanco. Ya no estaba en la cueva y todo era confuso, vio el castillo, vio a las bestias y a la princesa luchando, cayendo, a punto de morir a manos de una de esas horribles criaturas. Abrió los ojos y estaba recostada en el suelo, Finrod sostenía su cabeza en sus brazos.

-(Nessa, alarmada, con cara de susto) Finrod, no hay tiempo que perder, tenemos que regresar al castillo.

-(Finrod, desconcertado) Pero ¿qué demonios...?

-(Nessa, interrumpiéndolo) No hay tiempo, solo estate listo para luchar. ¡Vamonos¡.

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Gracias a todos los lectores/as. =)

La leyenda del cristal de Ormuz (parte 7)

Y el sonido del cantar de las aves se hacia cada vez mas fuerte, mientras los rayos de sol empezaban a colarse por la ventana de la habitación el bullicio del castillo empezó a sentirse y Findor despertó de su sueño. Había sido un sueño muy inquietante y perturbador que lo aterrorizo desde los huesos, era la batalla de dos dragones, inmensamente poderosos destruían mundos completos durante su combate el cual parecía interminable la fuerza de ambos contrincantes era muy igual. Podrían luchar toda la eternidad según parecía, y en el fondo el sintió que así había sido, que así era y que así sería hasta el final de los tiempos.

Nessa se levanta y se coloca su cota de malla y empieza a montar su armadura, Fiador la observa como esperando que ella le diga algo, pero sabe que no será así, por lo que decide terminar de ajustar sus zapatos. Tres sirvientes del castillo les llevaron su desayuno, unas patatas con un poco de carne. Al terminar tomaron sus cosas y emprendieron la marcha, no cruzaron palabra hasta salir del castillo, tampoco fueron a ver a la princesa, se dirigieron directamente hasta la salida.

-(Nessa)¿ En que dirección? (con el semblante serio mirando en rededor, sin ver a Finrod).
Finrod saco el amuleto que le dio la princesa, lo sujeto por una punta de la cadena y este lucia como un péndulo, puso su otra mano debajo de este separada unos centímetros, se concentro en el cristal de Ormuz y en la energía que este despide. Unos segundos pasaron y el amuleto comenzó a moverse hasta que se levanto y apunto hacia el norte, donde a lo lejos se pueden observar unas montañas.

En cuanto Finrod señalo la dirección Nessa inicio su marcha a paso rapido, Nessa no hablaba no por que estuviera enojada con Finrod, sino por que estaba muy asustada por lo que podría pasarle a sus hermanos, ella quería creer que Finrod tenía razón que al juntar el cristal volverían justo en el momento en que se fueron, pero temía que no pudieran cumplir su objetivo, ya que no sabia a que se estaban enfrentado, no conocía el enemigo ni la capacidad de lucha y eso le atemorizaba enormemente. Finrod por su parte sabia que Nessa no quería hablar por alguna razón de momento sabia que lo mejor que podía hacer era no molestarla, así que se dedico a contemplar el panorama y disfrutar la relativa tranquilidad del momento, después de todo eran el medio día y todavía no eran atacados.

Y continuaron su marcha durante dos horas mas, hasta internarse en el bosque, se escuchaba un rió no muy lejos de ellos, caminaron un poco mas y lo vieron. Cuando estaban a la orilla del río surgieron sombras de entres los arbolés rodeándolos y acorralándolos.

-(Finrod) ¡Nessa! Al río rapido entra en el rió.

Y ambos saltaron al río pero no tocaron el agua gracias una magia que invoco Finrod, las bestias los siguieron pero estas si cayeron en el agua , Nessa las mantenía a raya mientras Finrod invocaba el poder de la naturaleza, en un minuto las bestias quedaron congeladas al igual que el agua del río alrededor se fueron flotando como un témpano de hielo, Nessa les asesto un sablazo y se rompieron en pedazos; Regresaron a la orilla y volvieron a consultar el amuleto, para revisar la dirección a la que debían dirigirse. Pocos minutos después tenían una cueva delante de ellos. En un costado de la abertura de la cueva se podía ver un grabado de un dragón. Seguramente ahí se encontraba el trozo del cristal de Ormuz que necesitaban.



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Una disculpa a mis lectores por la larga larga espera pero estaba de luna de miel, espero me puedan entender.

La leyenda del Cristal de Ormuz (parte 6)

Una habitación con una sola ventana justo a la mitad de la torre este del castillo, iluminada con la cándida luz de la chimenea, dos camas gemelas y en medio de ellas un buró con una bandeja de plata vaciá, y sentados en las camas un par de jóvenes, en sus caras se lee una expresión de sorpresa y desilusión, de descontento e incertidumbre, de aflicción y desesperanza.

 

-(Finrod) Tranquila Nessa, todo va a estar bien.

-(Nessa) ¿Cómo va a estar bien? (un poco exaltada) 

-(Finrod)El cristal tiene poder sobre el tiempo y el espacio además de poder crear cualquier cosa, cuando lo tengamos volveremos a nuestro mundo justo después de cuando partimos, y una vez ahí haremos la granja para tu familia.

-(Nessa) En verdad, ¿Realmente crees que el cristal pueda hacer todo eso?

-(Finrod) Eso es lo que dijo la princesa, y pues el cristal ya nos trajo hasta aquí y solo es un trozo.

-(Nessa) Una posibilidad me parece mejor que nada, bien, entonces no descansare hasta que juntemos todos los fragmentos del cristal. No me importa si esas criaturas vienen otra vez, igual voy a patearles el trasero tan fuerte que se les quedara pegado con la cabeza.

-(Finrod) Muy bien Nessa ahora descansa necesitaremos tu fuerza mañana. (mueve su mano en dirección de la chimenea y el fuego baja su intensidad) Buenas noches.

-(Nessa) Buenas noches.

 

Y así Nessa se recostó de lado, la luz plateada de la luna se colaba por una alta ventana y le iluminaba el rostro, el se sentía como mirando un ángel y pensaba en que tenia que ser fuerte y valiente, superar estas dificultades y las que están por venir. Lo haría por ella, para que ella pueda ser feliz, y así quizás ella lo pueda ver tal como el la ve a ella ahora. Y de esta forma, con esos pensamientos cruzándole la cabeza se sumergió en un largo y merecido sueño.





Cristal de Ormuz


Cristal de Ormuz

Así es como me imagino que es el cristal de ormuz claro es el cristal completo, en estos momentos Nessa tiene parte de este cristal pero esta incompleto. Al centro parece una flecha plateada adornada con un hilo dorado, la cabeza de la flecha es una flor de liz, la flecha esta suspendida dentro de un zafiro de 8 caras.